martes, noviembre 06, 2007

Laguardia

Hoy ya puedo empezar a escribir de nuevo... Después de pasar 4 dias bebiendo buen vino, comiendo sin parar y sin apenas dormir necesitaba un par de dias para tomar aire y descansar.
Destacable la iniciación a la cata del vino, la visita a las bodegas paternina, la gran cena de gala que nos prepararon en la que cantaban ópera y bailaban, y como faltaba un bailarín para una de las canciones y 4 copas de vino son más de 3, allí salí yo ante 128 personas a bailar, bueno, más bien a dar 4 pasos, eso si, que una soprano te cante a la cara asusta.
Destacable también la espeología pero no el puenting en el que no me atreví a dar el gran salto.
Pero si alguna cosa tengo que destacar es la comida en Viana, una buena comida, con un buen vino, buena compañia y buenas conversaciones. Allí entablé conversación con Ilargi (Luna), temas culturales, lingüisticos y politicos para amenizar la comida.
Lo que más siento es no haberme despedido de ella porque tuvimos que saltar del autobús casi literalmente cuando pasabamos por Logroño. 3 aventureros cansados de los viajes organizados decidimos abandonar el barco y lo primero que sentí una vez bajé del autobús y veía que se alejaba fue una sensación de libertad enorme. Allí abandonados en un poligono de Logroño con 4 horas de libertad por delante.

Por cierto, está fue mi segunda visita a Álava y la segunda que fui sacado por los medios, la primera por el Gara, la segunda por una entrevista de la ETB, eso si yo no hablé, sólo estaba de figurante.

2 comentarios:

Murgan dijo...

Bienvenido. Bien hallado... El vino, oscuro, la charla, densa, la risa, libre, fluida, la piel -si la hubiera-, desnuda, por favor. El regreso, seguro. Tengo una asignatura pendiente con el Pais Vasco. Diciembre se me queda ocioso, ahora que mis "niños adultos" dejarán por fin su FPO -y mi cautiverio-. Tal vez me escape hacia el norte. ¿Algún rinconcito de visita obligada?

Agradecida por el paseo en mi affaire, caballero... Beso!

Jorge dijo...

Pues no he estado mucho yo por allí y el poco tiempo que he estado casi siempre en condiciones bastante ebrias como para recordar... no dejaria de visitar los bares de pinxos y dejarte perder por las calles de cualquier ciudad o pueblo txikiteando (tomando vinos). Otoño es muy bonito allá por los colores.