Erase una vez un pez que todas las noches se asomaba a ver la luna. Por el día se movía con los de su especie, en bandada, siguiendo corrientes, buscando comida. Pero al llegar la noche se alejaba para llegar a la superficie del agua y mirar la luna.
Podía estar horas mirando hasta que llegaba el día y tenía que seguir de nuevo su camino, su rutina diaria de pez.
Una noche se dio cuenta que la luna empequeñecía cada vez y así cada noche hasta que un día ya no la vio. Se puso triste.
Pero a los dos días volvió a verla de nuevo, diminuta, una pequeña porción que cada noche iba creciendo y al poco tiempo ya su memoria había olvidado de lo triste que se había puesto aquel día que creía haberla perdido.
Han encontrado al hombre que decidió darle la espalda a su mundo, construirse uno mejor. Creyó que debería quedarse en casa, apagar la televisión, cerrar ventanas y puertas, buscar en su interior.
martes, febrero 05, 2019
martes, enero 08, 2019
Estoy sentado en el sofá, leyendo, cuando decido ir a dormir apago la luz de la lámpara de lectura, queda todo a oscuras. Entonces debería levantarme y caminar hacia la habitación pero me quedo quieto. Es agradable quedarse a oscuras. Y poco a poco se va distinguiendo en la oscuridad algunas formas, una mesa, una estantería, las luces de las farolas de ahí fuera.
Hasta que se enciende otra luz.
Hasta que se enciende otra luz.
miércoles, septiembre 26, 2018
Jorge, 1 - Orange, 0
Ayer me llamó un operador de venta telefónica de Orange, ese tipo de llamadas en las que debes actuar rápido y soltar un estoy trabajando no te puedo atender, estoy en el baño (esa debe ser buena), o un simple ahora no puedo hablar.
La semana pasada actué así, pero tuve que colgar directamente porque a la tercera vez que intentaba excusarme no me colgaba. Y no quería, pero no me dejó más remedio, y es que al final piensas que la otra persona no tiene la culpa, es su trabajo que probablemente además esté muy mal pagado.
Ayer no fue así, quizás por el remordimiento de haber colgado la última vez, esta vez le di cuerda, error. Pero estaba decidido a salir victorioso.
La cuestión, me querían vender la fibra de Orange.
Empieza el ataque con el fútbol gratis por unos meses y luego un descuento, me zafo, no me gusta el fútbol, no lo veo. Ella esquiva mi derecha y rápidamente me quiere regalar una smart tv. Bien! Para esa estoy preparado. No tengo tele, le digo. Perfecto dice ella. Es que no quiero tener tele, sigo con mi derecha castigando... A estas alturas debe estar pensando que clase de especímen le ha tocado.
Se repone, se ha ido contra las cuerdas pero continúa, va a hacerme una oferta, yo espero, agazado en mi rincón, juego de piernas, ella en el centro, yo doy vueltas alrededor. Ella cree que me tiene, me cree cansado, mira al público, el público la anima, se cree vencedora y lanza su izquierda, cincuenta euros, movil e internet. La veo llegar, finto a la derecha y con un gancho sútil la derribo, pago doce euros de internet, veinte de móvil y no necesito más.
Cae a la lona, se levanta, no es KO, pero se retira del ring con un "bueno, pues si eso a la próxima a ver si tenemos una buena oferta para ti"
Pues muchas gracias, y nos damos la mano como buenos combatientes.
La semana pasada actué así, pero tuve que colgar directamente porque a la tercera vez que intentaba excusarme no me colgaba. Y no quería, pero no me dejó más remedio, y es que al final piensas que la otra persona no tiene la culpa, es su trabajo que probablemente además esté muy mal pagado.
Ayer no fue así, quizás por el remordimiento de haber colgado la última vez, esta vez le di cuerda, error. Pero estaba decidido a salir victorioso.
La cuestión, me querían vender la fibra de Orange.
Empieza el ataque con el fútbol gratis por unos meses y luego un descuento, me zafo, no me gusta el fútbol, no lo veo. Ella esquiva mi derecha y rápidamente me quiere regalar una smart tv. Bien! Para esa estoy preparado. No tengo tele, le digo. Perfecto dice ella. Es que no quiero tener tele, sigo con mi derecha castigando... A estas alturas debe estar pensando que clase de especímen le ha tocado.
Se repone, se ha ido contra las cuerdas pero continúa, va a hacerme una oferta, yo espero, agazado en mi rincón, juego de piernas, ella en el centro, yo doy vueltas alrededor. Ella cree que me tiene, me cree cansado, mira al público, el público la anima, se cree vencedora y lanza su izquierda, cincuenta euros, movil e internet. La veo llegar, finto a la derecha y con un gancho sútil la derribo, pago doce euros de internet, veinte de móvil y no necesito más.
Cae a la lona, se levanta, no es KO, pero se retira del ring con un "bueno, pues si eso a la próxima a ver si tenemos una buena oferta para ti"
Pues muchas gracias, y nos damos la mano como buenos combatientes.
martes, septiembre 18, 2018
Días de lluvia
Me gusta escuchar caer la lluvia, los días sin sol y las tardes en casa de septiembre. Es la vuelta del verano, de los días de playa y chiringuito, de grandes viajes y de agotar las horas del día haciendo cosas. Llega un momento que el cuerpo se rebela y dice basta.
Septiembre me gusta, es volver a la rutina, esa que tanto odiamos pero en la que nos sentimos más seguros. De volver a la ciudad y a los mismos sitios que sueles frecuentar, de ver a los amigos que no viste en verano y volver a retomar proyectos como si de Enero se tratara. Y esperas que esta vez sea la buena, que consigas acabar los proyectos que empiezas.
Me dicen que soy un nostálgico, pero no soy yo, es la música que me pongo... aunque no tengo claro que fue primero si la canción o yo.
Sigo escribiendo.
Septiembre me gusta, es volver a la rutina, esa que tanto odiamos pero en la que nos sentimos más seguros. De volver a la ciudad y a los mismos sitios que sueles frecuentar, de ver a los amigos que no viste en verano y volver a retomar proyectos como si de Enero se tratara. Y esperas que esta vez sea la buena, que consigas acabar los proyectos que empiezas.
Me dicen que soy un nostálgico, pero no soy yo, es la música que me pongo... aunque no tengo claro que fue primero si la canción o yo.
Sigo escribiendo.
lunes, septiembre 10, 2018
Escritor Jorge
Aquí estoy otra vez, en silencio, es curioso que siendo lo público que es escribir en internet me de la sensación que estoy en la más absoluta soledad.
¿Quién lee a día de hoy los blogs?
Perdidos en instagram, cada vez menos facebook y el siempre escueto twitter parece que los blogs son cosas del pasado, recuerdos de la generación X. "Pues mi tío tiene un blog", contaría mis sobrinos a sus amigos, "¿que es un blog?", contestarían sus amigos.
Me noto oxidado, escribiendo.
Uno de los proyectos que he decidido empezar es, como no, escribir un libro. En ello estoy, de momento tengo el índice, por algo se empieza. Ahora cuando escriba un poco más en el blog y coja forma empezaré a desarrollar.
¿Quién lee a día de hoy los blogs?
Perdidos en instagram, cada vez menos facebook y el siempre escueto twitter parece que los blogs son cosas del pasado, recuerdos de la generación X. "Pues mi tío tiene un blog", contaría mis sobrinos a sus amigos, "¿que es un blog?", contestarían sus amigos.
Me noto oxidado, escribiendo.
Uno de los proyectos que he decidido empezar es, como no, escribir un libro. En ello estoy, de momento tengo el índice, por algo se empieza. Ahora cuando escriba un poco más en el blog y coja forma empezaré a desarrollar.
sábado, septiembre 08, 2018
Fire
Pasaba por aquí y pensé en escribir y aquí estoy.
Retomando viejos proyectos, analizándolos y viendo la viabilidad de los mismos. Todo viene por un movimiento que está ahora de moda, FIRE, que viendo de lo que va pienso que esto ya estuve dandole vueltas hace mucho tiempo pero lo que faltó fue la constancia que debe tener todo proyecto. O simplemente que en aquel momento no tenía que salir.
Hay varias cosas en mente y una de ellas es retomar este blog para ir contando como va esa experiencia de querer retirarse a los 40... vale, a esa edad ya no llego... probaremos con los 50.
Retomando viejos proyectos, analizándolos y viendo la viabilidad de los mismos. Todo viene por un movimiento que está ahora de moda, FIRE, que viendo de lo que va pienso que esto ya estuve dandole vueltas hace mucho tiempo pero lo que faltó fue la constancia que debe tener todo proyecto. O simplemente que en aquel momento no tenía que salir.
Hay varias cosas en mente y una de ellas es retomar este blog para ir contando como va esa experiencia de querer retirarse a los 40... vale, a esa edad ya no llego... probaremos con los 50.
miércoles, febrero 22, 2017
La carta
Tengo la sensación que el tiempo no ha pasado, que aún podría alargar el brazo y tocarte, y sin embargo el tiempo va pasando, avanza como una ola que se acerca hacia la playa y que nunca puede volver para atrás.
Avanza sin variar su recorrido, arrastrando lo que encuentra. Sigo esperando el impulso para dar el gran salto y subirme a la cresta. Un día de estos me veréis cruzando el mar en dirección hacia la playa con las piernas semiflexionadas con la mirada en el horizonte.
No se porque me tengo que poner McEnroe para escribir, luego pasa lo que pasa
Avanza sin variar su recorrido, arrastrando lo que encuentra. Sigo esperando el impulso para dar el gran salto y subirme a la cresta. Un día de estos me veréis cruzando el mar en dirección hacia la playa con las piernas semiflexionadas con la mirada en el horizonte.
No se porque me tengo que poner McEnroe para escribir, luego pasa lo que pasa
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