martes, noviembre 15, 2016

Involución

Como empezar. Como arrancar después de una desconexión tan grande. Como volver de nuevo a escribir. Como recuperar la magia de expresar los sentimientos con palabras. Ni frases cortas ni imágenes, textos que transmitan como se hacía antes.

Algo ya ha cambiado, antes me ponía música que tenía en el disco duro, ahora también pero de spotify, primer problema, estás escribiendo y de repente te anuncian lo último de "carácter latino", es lo que comunmente es denominado como una interrupción.

No es de extrañar que este regreso a escribir sea un reflejo de lo que pueda ir pasando en el futuro, está ya demostrado que el uso de las redes sociales está descendiendo, cada vez se usa menos y eso es una gran noticia.

Hoy no vine a contar sentimientos, hoy sólo quería decir hola, aquí estoy, quiero volver a escribir y hoy me pareció un día perfecto.

Creyó que debería
quedarse en casa, apagar la televisión,
cerrar ventanas y puertas,
buscar en su interior.


El hombre del espacio interior, La Habitación Roja. Radio (2001)


lunes, diciembre 02, 2013

De vacaciones se vive mejor

Desde hace dos horas que esta isla dejo de tener vida, solo se oye el ruido de las olas y la nevera del apartamento. En el suelo estan las bolsas de papel en la que trajimos la compra y el fregadero tiene un sistema de destruccion masiva de los desechos, muy americano. No sabemos cuando se debe usar pero de vez en cuando pulsamos el boton porque el ruido te recuerda a las peliculas.
Son las nueve y media de la noche y hago tiempo para no irme a dormir ya aunque tengo sueño. Pero al jet-lag hay que vencerlo cuanto antes.

Mañana haremos la primera excursion del viaje, nos dirigiremos al lado oeste de la isla, dicen que es una zona muy espiritual. Luego iremos al sur donde dicen que es tipo resort y lleno de familias, igual deberiamos hacerlo al reves...

Sigo ganando tiempo, ahora voy a leer un rato...

p.d. No hay acentos en el texto, aunque el teclado tiene, intento ponerlos pero no funciona, algun proceso estadounidense de la NSA debe estar parandolos...

Por cierto, estamos en Kauai, estado de Hawaii.

lunes, noviembre 25, 2013

Maratón de Valencia

Hoy salí a correr siete kilómetros, llevaba ocho días sin correr. La verdad es que no recuerdo la última vez que había parado más de una semana.
Hace ocho días corrí la Maratón de Valencia en tres horas y treinta y nueve minutos y aunque el tiempo en niveles populares puede parecer insignificante a nivel personal importa bastante. La carrera es consigo mismo, llegas en el puesto cuatro mil, durante la carrera te pasan cientos de corredores y al mismo tiempo tu pasas a otros tantos, corredores que ves delante, luego detrás, luego delante otra vez...

La salida era fría para lo que estábamos acostumbrados aunque mucho mejor eso que un día caluroso. Enseguida entramos en los cajones, los últimos nervios, las ganas de mear y el pistoletazo de salida. El maratón es muy mental, hay que salir concentrado seguir el ritmo que has pensado durante los últimos tres meses, no vale improvisar ese día. Primer kilómetro en 5:10 y los siguientes sirven para ir cogiendo el ritmo.

Del GPS no puedo hacer caso siempre cuenta de más en kilómetros por lo que te parece que vas muy bien y luego estás perdiendo segundos, así que hago caso a los kilómetros que la organización de carrera pone en la calle y a compararlo con mi cronómetro. La cuenta es fácil, a 5 min/km.

En el km 10 ya se ha pasado lo más duro del recorrido, dejamos atrás la zona del cabanyal y los naranjos que están desiertos de público, voy un poco por encima de lo esperado pero sólo unos segundos.
En el 16 la gente te lleva en volandas, el paseo de la Alameda está espectacular con carros de fuego sonando en los altavoces, en 17 estás tú haciendo fotos y animando.

En el km 20 ya he recuperado esa pequeña pérdida de tiempo, va bien pienso. Pensar, en una maratón se piensan muchas cosas aunque ahora no podría recordar ni cuatro de ellas... Algo que se repite siempre es un vídeo que vi el día anterior de un profesional que decía que hasta el kilómetro 30 había que llegar entero. Esa es mi meta llegar entero al 30 y luego ya se verá.

Paso por la calle La Paz, es el kilómetro 27, al final de la calle justo en la curva de San Vicente se que estará la familia, paso por allí y allí están, aplaudiendo, jaleando, choco la mano a los sobrinos y sigo. Me sabe mal que la gente venga a verte por tan sólo 5 segundos, pienso en volver a pasar, pero no... hay que seguir.

Llego al 30 y estoy entero, las pulsaciones no se han movido, siguen ahí entre 165 y 169. Sin pasar ese límite que la prueba de esfuerzo me dijo que estaba en 170. Estoy entero pero no me fío, hasta el 32 hay algo de subida así que espero a tomar una decisión hasta pasar ese tramo.

Voy pensando que en acabar la pequeña subida de la Av Burjassot apretaré un poco aprovechando la bajada. Ya lo tengo, pienso. Diez metros antes de coronar el "puerto" el gemelo izquierdo me da un calambre, salta la alarma. Esto no entraba en los planes.
A los 3 pasos el gemelo derecho hace lo mismo, 10 metros más allá me tengo que parar...

Me quedan 10 km para llegar a meta y tengo la necesidad de estirar. Lo primero que pienso es en abandonar pero estoy tan lejos de la meta, no tengo dinero, no puedo coger ni un taxi... no me queda otra que volver.

Sigo corriendo, bajo el ritmo bastante y aguanto otros 500 metros... vuelven los calambres y me vuelvo a parar. Un hombre me grita que no se me ocurra abandonar, que siga, que lo difícil ya lo he hecho. Le digo que no, que lo duro es justo ahora.

Vuelvo a la carrera, encadeno 3 kilómetros sin tener que parar, entre medias devoro un plátano en el 35.

El dolor en los gemelos va en aumento, paso por Colón ya sólo quedan 2 kilómetros, a 1 de meta tengo que parar de nuevo, el pasillo de gente es espectacular, que lástima no poder disfrutar del momento. Porque lo único que me apetece es llegar. Maldigo el momento en que me inscribí en Berlín y bendigo que no me apuntara a la Mamova.
El maratoniano tiene poca memoria, hoy ya deseo correr ambas.

Llego al final, bajo al río y ya en la zona vallada me tengo que parar de nuevo, es el peor momento, no me puedo retirar de la calle. Allí estoy parado mientras el resto va pasando eufórico a la meta, un niño al otro lado de la valla me mira. Al menos no llevo mala cara, puedo hablar y sonreir. El mal sólo está en las piernas.

Cruzo la meta en 3:39, nueve minutos más allá de mi objetivo, me voy directo a la salida, cuando ya fuera encuentro un hueco me siento y el dolor de las piernas se hace insoportable.

Pero de eso ya casi ni me acuerdo... En 14 días corro el maratón de Honolulu pero ese será otra historia...

viernes, mayo 04, 2012

Suena Klauskinsi

Hace tres meses caí en un agujero y hoy he vuelto a salir de él, o por lo menos eso es lo que pensaría alguién que ve el blog. Realmente pensaba que llevaba poco tiempo sin escribir y que sorpresa me he llevado al ver que eran tres meses, noventa días... sin reflejar aquí lo que me pasa por la cabeza.

Pues vaya.

jueves, febrero 02, 2012

Pan y Circo

Dos mil años después las personas siguen juntándose masivamente para ver espectáculos y olvidarse de los verdaderos problemas. Ayer pude verlo in-situ en el estadio de Mestalla, hacía siete años que no iba a ver un partido de fútbol y la ocasión de ver una semifinal de copa contra el laureado Barça de Guardiola era una buena oportunidad.

Llegamos justo en el momento en que los jugadores salen al campo puesto que antes estuvimos dando tumbos por los vomitorios, nombre que dan a las puertas de acceso a las gradas, ya podían haber elegido otro... Nos sentamos en nuestros asientos, tercera fila y escorado, a los fotógrafos de la banda les vemos perfectos, una portería esplédida y la otra, ¿donde está? ah sí... allá a lo lejos!!
Empieza el partido, y en siete segundos se oye el primer "pero mira que eres burro" seguido de un "árbitro cabrón". Joder. Vale, no recordaba la parte terapéutica del fútbol, es un pay-per-desproticar. La gente silba, chilla, canta,.... solo falta que salga el president y nos tire pan para llenar el estómago. Y eso que el partido de momento no vale mucho.

Luego llegan los goles, uno para cada equipo y así en casa todos contentos.

Y la banda. En el descanso tenemos música de la banda de Altea que ameniza con unos pasodobles, o lo que fueran... recorren el campo y cada 20 metros se paran, se giran y la gente aplaude... ein? pues nada, donde fueres haz lo que vieres, a aplaudir...

Empieza la segunda parte y la ola va arrastrándonos hasta que acabo gritando, que orgulloso me encuentro... si si, le digo al señor de delante, he sido yo el que ha gritado, pues no soy yo...

Luego están las medidas de seguridad, al entrar nos hacen desenvolver los sandwiches de su envoltorio para que no los podamos usar como arma arrojadiza. Evidentemente, no se porque no había yo pensado en esto, está bien pero deberían pensar en lo que la gente puede llevar en los bolsos que no registran más que perder el tiempo en desenvolver sandwiches mixtos del supermercado.

Suena un poco crítico todo pero aún asi me lo pasé bien, con pan y circo ya se sabe...